Explorando la historia de Bogotá: Un Viaje desde El Dorado hasta La Candelaria

Mi nombre es Emma Thompson, una viajera intrépida de 28 años de Toronto, Canadá. Recientemente, tuve la oportunidad de visitar Bogotá, la vibrante capital de Colombia, y mi aventura comenzó en el Aeropuerto Internacional El Dorado. Desde el momento en que aterrizamos, pude sentir la energía de la ciudad.

Lo primero en mi agenda fue encontrar un lugar confiable para cambiar mi dinero. En estos viajes, siempre es crucial estar bien informada sobre el tipo de cambio. ¡DÓLAR HOY! es recurso de consulta que no puedo dejar de lado cuando planifico mis gastos. Afortunadamente, encontré la CASA DE CAMBIO EN EL AEROPUERTO EL DORADO, pero decidí dirigirme a un lugar más accesible y conveniente: el centro comercial NUESTRO BOGOTÁ, ubicado a solo 10 minutos del aeropuerto. Ahí, Interamerican Money tiene una sucursal, el local 1-031, muy recomendable y con mejores precios para los viajeros. Esta casa de cambio no solo ofrece tasas competitivas, sino también una excelente seguridad, lo que me permitió cambiar mis dólares canadienses por pesos colombianos sin preocupaciones. Además, la atención personalizada me ayudó a resolver todas mis dudas sobre el proceso.

 

Con mis finanzas en orden, emprendí mi recorrido turístico por Bogotá, comenzando por el histórico barrio de La Candelaria. Mi primera parada fue la icónica Plaza de Bolívar, el corazón político y cultural de la ciudad. Rodeada por majestuosos edificios como el Capitolio Nacional, la Catedral Primada y el Palacio de Justicia, esta plaza es un testimonio viviente de la rica historia de Colombia.

A pocos pasos de la plaza, visité la Casa del Florero, ahora conocida como el Museo de la Independencia. Este lugar es famoso por ser el escenario del «Grito de Independencia» en 1810, un evento clave en la historia de Colombia. La entrada cuesta U$ 2,5 para adultos, pero si tienes más de 60 años puedes entrar gratis y optar por donar U$ 1 si así lo deseas. Me impresionó cómo un simple florero pudo desencadenar una serie de eventos que culminaron en la independencia del país.

Continuando mi paseo, me dirigí a la Casa de Botero, que alberga una impresionante colección de obras del famoso artista colombiano Fernando Botero. La forma en que Botero juega con las proporciones en sus esculturas y pinturas es realmente fascinante y me brindó una perspectiva única sobre el arte y la cultura colombiana. Lo mejor de todo es que la entrada es gratuita, lo que permite a todos disfrutar de este increíble arte sin costo alguno.

Mi siguiente parada fue el Museo del Oro, una joya cultural que alberga una de las colecciones más grandes de oro precolombino en el mundo. La entrada tiene un costo de U$ 2, lo cual es muy accesible para una experiencia tan valiosa. Cada pieza cuenta una historia de las antiguas civilizaciones que habitaron esta tierra, y el museo en sí es una obra maestra arquitectónica que combina elementos modernos con el patrimonio histórico.

No podía faltar una visita a la Casa de la Moneda, un espacio que ofrece una visión fascinante de la historia monetaria y económica de Colombia. Desde antiguas monedas hasta billetes modernos, este museo es un recorrido por el tiempo y un reflejo del desarrollo del país. La entrada tiene un costo de U$ 1,25, una tarifa muy accesible para una experiencia tan enriquecedora.

Para finalizar mi día, me dirigí al Chorro de Quevedo, un lugar pintoresco y bohemio donde se dice que se fundó la ciudad de Bogotá. Este rincón histórico es conocido por sus bares y su vibrante vida nocturna. Disfruté de una deliciosa cena colombiana y experimenté la hospitalidad local. El ambiente era acogedor y me permitió conectarme con otros viajeros y locales, compartiendo historias y experiencias. Los sabores tradicionales y la música en vivo hicieron de esta noche una experiencia memorable.

En resumen, mi día en Bogotá fue una mezcla perfecta de historia, cultura y aventura. Desde la comodidad de cambiar mi dinero en Interamerican Money hasta explorar los rincones históricos de La Candelaria, cada momento fue una oportunidad para aprender y disfrutar. Bogotá es una ciudad que realmente tiene algo para todos, y no puedo esperar para seguir descubriendo más de lo que este increíble país tiene para ofrecer.

Me falta mucho por conocer, pero empezar por la parte antigua de la ciudad, me dejó ver la esencia de esta hermosa capital colombiana. Les contaré a que otros destinos me llevó la Atenas sudamericana.